Torrijas de vino, ¿a que no puedes comer sólo una?

Aunque las más consumidas y difundidas son las torrijas de leche, las de vino son una auténtica delicia , una delicatessen que sólo algunos privilegiados prueban y sólo algunos iniciados elaboran.

Para que la torrija salga con la dulzura idónea hay que elegir un vino dulce, pero no en exceso, de calidad. En esta ocasión nos hemos decantado por un Moscatel de la Marina Alta aunque también podría hacerse con algunos de los vinos dulces que hay en Toledo, por ejemplo, un Finca Antigua Moscatel, otra delicia para el paladar y una buena opción para acompañar los dulces de la Semana Santa.

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